Esta noche me he puesto melancólica
recordando a mi primer novio, no digo
primer amor porque no lo fue, con el viví mis primeras experiencias y descubrí que
aparte de mis vibradores había un mundo más extenso de juguetitos que al final
me encantarían , era mayor que yo y eso siempre pone muchísimo y más aún cuando
no tienes más que 15 años… el tenia ya cumplidos los 17 y yo estaba deseando hacer algo más que simples
besos y abrazos, y por fin avanzamos más, y detrás de él otras muchas historias.
Era viernes, y los viernes hacíamos que estudiábamos
en su casa aunque solo nos liábamos hasta que llegaban sus padres de trabajar,
pero esa noche tuvimos suerte y nos dejaron solos.
Hugo, que así se llamaba decidió
o mejor dicho, intentó sorprenderme con una cena, pero solo con verle delante
de la encimera yo ya me estaba imaginando cosas, ya sabéis el tipo de cosas y
me acerque a él sin que se diese cuenta, le bese el cuello, pero para mi
sorpresa ni se inmuto asique decidí pasar a otro nivel, a algo que nunca había hecho
hasta ese momento; mientras le daba besos arriba y abajo del cuello le metí la
mano por debajo del pantalón sigilosamente mientras se le entrecortaba la respiración, arriba
y abajo, con suavidad, tal como salía en los videos con los que yo misma me
masturbaba desde hacía ya dos años, estaba claro que no se lo esperaba, pero ahí
apareció la bestia, soltó la sartén me cogió en brazos y me empotro contra la
encimera, esa encimera con la que solo mirándola venían a mi cabeza muchas
buenas ideas…
Ahí estábamos encima de la encimera de la
cocina, yo vestida con mi mini falda del colegio y la camisa desabrochada, jamás
le había visto así de excitado, me besaba con fuerza y de pronto me soltó, se
fue y llego con un bote, pero no era un objeto desconocido para mi, era
lubricante, de fresa, me encanta la sensación cuando me meto los dedos con
tanta facilidad, pero bueno él lo empleó
de una forma distinta de las que yo conocía, me lo echo directamente sobre mi
sexo y lo lamió, todo, ni una gota quedó, luego me metió los dedos como yo lo suelo
hacer y me corrí, de una forma espectacular; luego llegó mi turno, yo estaba un
poco nerviosa porque era la primera vez que experimentaba cosas sin ser a mi
misma… pero salió perfectamente, demasiado diría yo, Hugo no paraba de gemir
mientras le succionaba con los labios ese sabor a fresa, pero justo cuando él iba a llegar se escuchó
la puerta de la calle... llegaron sus padres, la cena se había cancelado.
Los dos nos cagamos en todo lo cagable como
es de comprender pero bueno el viernes siguiente sería mil veces mejor que el
anterior…Vaya comienzos... me pone demasiado pensar en aquellos recuerdos, ojalá alguien me volviese a hacer sentir así de nuevo como una principiante, aunque me guste llevar la iniciativa a veces una necesita que la lleven a ella...
BUENAS NOCHES
vaya relato espero mas me gusto mucho,que cosas harias con 15 años..lucia
ResponderEliminarya las iras conociendo ;)
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